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martes, 17 de enero de 2023

Carro picto y guardias para SAGA

 Llevo algún tiempo jugando a Saga. Hasta me atreví a ir al Torneo de Sevilla en septiembre de 2022, donde me lo pasé muy bien y conocía una gente estupenda. En esa ocasión jugué con una banda de moros de Edad de las Cruzadas. Como mi intención es hacerme un par de bandas de cada edad, me pillé una caja de irlandeses (Blood Oaths) de Atlantic, que me podían servir tanto para irlandeses y escotos de la Edad de los Vikingos y para pictos para la Edad de las Invasiones.

El jefe picto puede ir en carro, así que tiré de fondo de armario y repinté una antigua miniatura de Alternative-armies que estaba durmiendo en una caja.

Las riendas del carro, están hechas con dos "pelos" de plástico de una escoba.

Como tenía pocas calcas para los escudos y además en la caja de Atlantic los escudos son de varios tamaños y formas, decidí tirar de mano alzada para decorarlos.

El resultado es este. Os muestro 8 guardias, con capa para distinguirlos de los guerreros,  y el carro.










lunes, 31 de octubre de 2022

Frostgrave. Un nuevo enfoque a los escenarios

 

Hasta que llegó la pandemia en mi grupo estuvimos jugando bastante a Frostgrave. Jugamos unos escenarios sueltos y luego nos hicimos enterita la campaña del Lord Liche. En general el juego nos pareció brillante, con unas mecánicas sencillas y elegantes. Pero la perfección no existe y siempre nos chirriaba que muchas veces el objetivo del escenario se perdiera por la necesidad de recoger cofres en todos los escenarios. Había algunos en los que apenas llegó a haber enfrentamiento y eso desanimó a algún jugador. Como venimos de antiguo y hemos jugado bastante a Mordheim, se me ha ocurrido una idea, empleando algunas mecánicas de este juego, para que no todos los escenarios sean un “toma el cofre y corre”.


El final de la campaña del Liche. El pobre Liche, de blanco y en medio 

de las otras miniaturas, recibe una somanta de palos que lo deja fuera de combate


La idea es hacer escenarios narrativos tipo Mordheim, con objetivos como ocupar un edificio o lugar, eliminar a una figura del adversario concreta, cazar un monstruo, atravesar el tablero, etc. En este sentido habría que adaptar los escenarios de las campañas oficiales.

Al final del escenario debería haber un ganador y un perdedor del mismo, entonces se procede de la siguiente forma. Se preparan seis cofres para repartir entre los dos jugadores; si hay un empate se separan tres para cada jugador.

El ganador del escenario tira primero los dados que se indican a continuación y tiene derecho a repetir cualquier dado de su tirada. Se queda con los cofres que consiga y después el perdedor tira para intentar conseguir los que queden, sin poder repetir la tirada.

Si ha habido un empate ambos tiran simultáneamente (sin poder repetir las tiradas) para intentar conseguir alguno de los tres cofres que se han dividido.

Los dados son los siguientes:

1d6 por mago (que no esté fuera de combate)

1d6 por aprendiz (que no esté fuera de combate)

1d6 por cada 4 secuaces (que no estén fuera de combate)

Si la banda tiene un ladrón, que no ha quedado fuera de combate, suma +1 al total.

Si la banda tiene un buscador de tesoros, que no ha quedado fuera de combate, suma +3 al total.

Se suma la tirada y se consulta la siguiente tabla para ver los cofres que se obtienen

1-5 un cofre

6-11 dos cofres

12-17 tres cofres

18-24 cuatro cofres

25 + cinco cofres

Para los monstruos errantes, se tira 1d6 al principio de cada turno, en el primero salen con 6, en el segundo con 5 ó 6, y así sucesivamente, siguiendo las reglas del manual.

Os animo a que lo probéis y si os apetece podéis compartir vuestra experiencia.



miércoles, 19 de febrero de 2014

Partida de Advanced Heroquest


Tenía desde hace tiempo la espinita clavada de probar el Advanced Heroquest, juego que tengo desde el año 1991 en su edición española de Diseños Orbitales y que aún no había probado (algunos lo tacharán de herejía y con razón). Así que propuse a mis colegas de partidas dominicales dejar el Gears of War un rato y hacer una mini campaña de AHQ.

Me decidí por la aventura clásica “Los Ojos del Caos” aparecida en la White Dwarf  145 de su edición inglesa.

La trama de esta aventura es la siguiente: Nuestros héroes deberían explorar un complejo de tumbas en Bretonia conocido como Vault Mountais, antiguo lugar de peregrinación de los caballeros bretonianos en memoria de una gran victoria que obtuvieron contra las fuerzas del Caos atrincheradas en ese mismo sitio. La última peregrinación fue un desastre, pues sólo volvió un caballero bastante hecho polvo y farfullando cosas sobre unos ogros.

Y allá se dirigieron nuestros héroes, alto elfo, enano y guerrero humano acompañados por el voluntarioso caballero Pierre Chancier, que gustoso deseaba participar en esta aventura.

La mazmorra es de tres niveles; para el primero seguimos las recomendaciones de la aventura, esto es, que se generara de forma aleatoria usando las reglas del manual. Lo hicimos así para probar todas las variantes del sistema y no resultó demasiado mal, pero  personalmente me gusta más crear mis propios dungeons, aunque reconozco que es un buen sistema para jugar en solitario.

El primer nivel no les fue demasiado difícil, al principio el enano no hizo nada de particular dejando que el guerrero y el elfo se enzarzaran en combate con un campeón skaven acompañado por dos guerreros. El grupo se dividió en dos y el enano, haciendo gala de gran ojo clínico, encontró la habitación de gesta donde tuvo que vérselas con dos ogros que lo saludaron con simpatía con sus cachiporras, los otros héroes se lo tomaron con tranquilidad y fueron a ayudarle sin prisas, consiguiendo al final un jugoso botín consistente en una espada mágica, una poción y monedas de oro.


 El primer encuentro con los skaven, en primer término el enano a su bola



 El enano de tortas con los ogros ayudado por el alto elfo

 
El segundo nivel venía descrito en la aventura y además era donde los héroes se encontrarían con los famosos Ojos del Caos que dan nombre a la misma; estos ojos son como unas claveras de brillantes ojos que flotan como a 2 metros de altura del suelo y que inundan el contorno de energía mágica que fastidia a los héroes; están demasiado altos para que el enano pueda atacarles (verídico) y sólo pueden ser destruidos por armas mágicas o hechizos.

En la primera habitación dieron con unos orcos y arqueros goblins que no les dieron mucho trabajo, además los goblins eran tan torpes con sus arcos que alcanzaron a los pobres orcos (fue una bonita tarde de pifias); el único problema que tuvieron el que el Ojo del Caos de esa habitación drenó la magia de la espada mágica que habían encontrado dejándola convertida en un arma corriente y moliente.

Creo que los orcos deben preocuparse más de los compis que de los héroes

 
El final del pasillo encontraron una nueva habitación poblada por dos Ogros, 3 arqueros goblins y un orco. El guerrero se metió de cabeza en faena y dio buena cuenta de los goblins que fallaban sus tiros sin cesar cargándose al orco ellos mismos (más pifias). El guerrero al final se aburrió tanto que se puso a jugar con un coche teledirigido que se había traído, como se puede ver en la foto.


 El guerrero aburrido juega con su coche mientras los goblins pifian 
y los ogros saludan efusivamente al enano

 
Uno de los ogros era un berserker que odiaba a los enanos así que al nuestro casi o deja listo de una tunda, menos mal que andaba por allí el elfo (y yo con mis famosas pifias) y consiguieron cargárselos. 

Pero aún falta mucha mazmorra: continuará...

jueves, 16 de enero de 2014

Maletín casero para pintar miniaturas


Hace demasiado tiempo que no escribo ninguna entrada en el Blog, y no porque no tuviera tiempo sino porque no encontraba ningún tema inspirador. No me gusta guiarme por la premisa de hablar de las últimas novedades en juegos de mesa, miniaturas o rol porque creo que para eso están las páginas especializadas. Sólo hablo de cosas que he hecho o de juegos que he jugado y lo cierto es que sigo jugando bastante, sobre todo a juegos de mesa, aunque este año he empezado a dirigir una partida de Aquelarre en Comunidad Umbría y no se está dando nada mal.

Pero bueno empieza un nuevo año y me he marcado el propósito de hacer una entrada semanal o al menos quincenal, veremos si puedo cumplirlo.

Como he dicho antes, por lo general me gusta más de hacer cosas que hablar de lo que han hecho otros, así que esta entrada va sobre un pequeño proyecto que he terminado estas navidades, mi flamante (y casero) maletín para pintar miniaturas.

La verdad es que si quería seguir pintando miniaturas necesitaba un maletín o espacio portable para poder pintar minis mientras vigilaba a mis críos jugando en el salón (cosas de ser un aficionado bastante adulto y con niños pequeños).

Le había echado un ojo a maletines de pintura que vendían en internet, pero me tiró para atrás su precio, que no dudo que esté justificado, pero que se salía con creces de mi presupuesto.

Tras esto decidí hacerme algo parecido al área de trabajo de madera de GW (que por cierto son cuatro paneles pero te los cobran bien cobrados), y no me quedó mal, pero que queréis que os diga, es un auténtico coñazo cargar con eso de un lado para  otro y bastante incómodo de guardar o colocar.

Este fue el resultado. Tiempo de fabricación unas 3 horas como mucho.

 


Después de usarlo un tiempo y por las causas antes explicadas fue a parar a un altillo de forma definitiva y poco después mi señora , que es una santa, apareció con un maletín de madera de pintura artística que había comprado en un centro comercial; el precio, genial, unos 15 euros. La historia es que tenía que idear algo para que los botes de pintura estuvieran ordenados y sujetos así que pensando, se me ocurrió usar soportes de tubos de plástico de electricidad que venían de perilla para los botes de pintura de Andrea y Vallejo, que son los que uso.

El resultado lo podéis ver en la foto. No es tan molón como los comerciales pero en justificación me ha salido por menos de 30 euros y además lo he modificado a mi gusto para que quepan mis gafas-lupa. Tras los botes guardo una plancha de panel (la paleta de pinturas que venía en el maletín) que uso de mini mesa. Esto si que se puede llevar bien de un lado a otro y se guarda en cualquier sitio.