miércoles, 19 de febrero de 2014

Partida de Advanced Heroquest


Tenía desde hace tiempo la espinita clavada de probar el Advanced Heroquest, juego que tengo desde el año 1991 en su edición española de Diseños Orbitales y que aún no había probado (algunos lo tacharán de herejía y con razón). Así que propuse a mis colegas de partidas dominicales dejar el Gears of War un rato y hacer una mini campaña de AHQ.

Me decidí por la aventura clásica “Los Ojos del Caos” aparecida en la White Dwarf  145 de su edición inglesa.

La trama de esta aventura es la siguiente: Nuestros héroes deberían explorar un complejo de tumbas en Bretonia conocido como Vault Mountais, antiguo lugar de peregrinación de los caballeros bretonianos en memoria de una gran victoria que obtuvieron contra las fuerzas del Caos atrincheradas en ese mismo sitio. La última peregrinación fue un desastre, pues sólo volvió un caballero bastante hecho polvo y farfullando cosas sobre unos ogros.

Y allá se dirigieron nuestros héroes, alto elfo, enano y guerrero humano acompañados por el voluntarioso caballero Pierre Chancier, que gustoso deseaba participar en esta aventura.

La mazmorra es de tres niveles; para el primero seguimos las recomendaciones de la aventura, esto es, que se generara de forma aleatoria usando las reglas del manual. Lo hicimos así para probar todas las variantes del sistema y no resultó demasiado mal, pero  personalmente me gusta más crear mis propios dungeons, aunque reconozco que es un buen sistema para jugar en solitario.

El primer nivel no les fue demasiado difícil, al principio el enano no hizo nada de particular dejando que el guerrero y el elfo se enzarzaran en combate con un campeón skaven acompañado por dos guerreros. El grupo se dividió en dos y el enano, haciendo gala de gran ojo clínico, encontró la habitación de gesta donde tuvo que vérselas con dos ogros que lo saludaron con simpatía con sus cachiporras, los otros héroes se lo tomaron con tranquilidad y fueron a ayudarle sin prisas, consiguiendo al final un jugoso botín consistente en una espada mágica, una poción y monedas de oro.


 El primer encuentro con los skaven, en primer término el enano a su bola



 El enano de tortas con los ogros ayudado por el alto elfo

 
El segundo nivel venía descrito en la aventura y además era donde los héroes se encontrarían con los famosos Ojos del Caos que dan nombre a la misma; estos ojos son como unas claveras de brillantes ojos que flotan como a 2 metros de altura del suelo y que inundan el contorno de energía mágica que fastidia a los héroes; están demasiado altos para que el enano pueda atacarles (verídico) y sólo pueden ser destruidos por armas mágicas o hechizos.

En la primera habitación dieron con unos orcos y arqueros goblins que no les dieron mucho trabajo, además los goblins eran tan torpes con sus arcos que alcanzaron a los pobres orcos (fue una bonita tarde de pifias); el único problema que tuvieron el que el Ojo del Caos de esa habitación drenó la magia de la espada mágica que habían encontrado dejándola convertida en un arma corriente y moliente.

Creo que los orcos deben preocuparse más de los compis que de los héroes

 
El final del pasillo encontraron una nueva habitación poblada por dos Ogros, 3 arqueros goblins y un orco. El guerrero se metió de cabeza en faena y dio buena cuenta de los goblins que fallaban sus tiros sin cesar cargándose al orco ellos mismos (más pifias). El guerrero al final se aburrió tanto que se puso a jugar con un coche teledirigido que se había traído, como se puede ver en la foto.


 El guerrero aburrido juega con su coche mientras los goblins pifian 
y los ogros saludan efusivamente al enano

 
Uno de los ogros era un berserker que odiaba a los enanos así que al nuestro casi o deja listo de una tunda, menos mal que andaba por allí el elfo (y yo con mis famosas pifias) y consiguieron cargárselos. 

Pero aún falta mucha mazmorra: continuará...

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