Tenía desde hace tiempo la espinita clavada de probar el
Advanced Heroquest, juego que tengo desde el año 1991 en su edición española de
Diseños Orbitales y que aún no había probado (algunos lo tacharán de herejía y
con razón). Así que propuse a mis colegas de partidas dominicales dejar el
Gears of War un rato y hacer una mini campaña de AHQ.
Me decidí por la aventura clásica “Los Ojos del Caos”
aparecida en la White Dwarf 145 de su
edición inglesa.
La trama de esta aventura es la siguiente: Nuestros héroes
deberían explorar un complejo de tumbas en Bretonia conocido como Vault
Mountais, antiguo lugar de peregrinación de los caballeros bretonianos en
memoria de una gran victoria que obtuvieron contra las fuerzas del Caos
atrincheradas en ese mismo sitio. La última peregrinación fue un desastre, pues
sólo volvió un caballero bastante hecho polvo y farfullando cosas sobre unos
ogros.
Y allá se dirigieron nuestros héroes, alto elfo, enano y
guerrero humano acompañados por el voluntarioso caballero Pierre Chancier, que
gustoso deseaba participar en esta aventura.
La mazmorra es de tres niveles; para el primero seguimos las
recomendaciones de la aventura, esto es, que se generara de forma aleatoria
usando las reglas del manual. Lo hicimos así para probar todas las variantes
del sistema y no resultó demasiado mal, pero
personalmente me gusta más crear mis propios dungeons, aunque reconozco
que es un buen sistema para jugar en solitario.
El primer nivel no les fue demasiado difícil, al principio
el enano no hizo nada de particular dejando que el guerrero y el elfo se
enzarzaran en combate con un campeón skaven acompañado por dos guerreros. El
grupo se dividió en dos y el enano, haciendo gala de gran ojo clínico, encontró
la habitación de gesta donde tuvo que vérselas con dos ogros que lo saludaron
con simpatía con sus cachiporras, los otros héroes se lo tomaron con
tranquilidad y fueron a ayudarle sin prisas, consiguiendo al final un jugoso
botín consistente en una espada mágica, una poción y monedas de oro.
El primer encuentro con los skaven, en primer término el enano a su bola
El enano de tortas con los ogros ayudado por el alto elfo
El segundo nivel venía descrito en la aventura y además era
donde los héroes se encontrarían con los famosos Ojos del Caos que dan nombre a
la misma; estos ojos son como unas claveras de brillantes ojos que flotan
como a 2 metros de altura del suelo y que inundan el contorno de energía mágica
que fastidia a los héroes; están demasiado altos para que el enano pueda
atacarles (verídico) y sólo pueden ser destruidos por armas mágicas o hechizos.
En la primera habitación dieron con unos orcos y arqueros
goblins que no les dieron mucho trabajo, además los goblins eran tan torpes con
sus arcos que alcanzaron a los pobres orcos (fue una bonita tarde de pifias);
el único problema que tuvieron el que el Ojo del Caos de esa habitación drenó
la magia de la espada mágica que habían encontrado dejándola convertida en un
arma corriente y moliente.
Creo que los orcos deben preocuparse más de los compis que de los héroes
El final del pasillo encontraron una nueva habitación
poblada por dos Ogros, 3 arqueros goblins y un orco. El guerrero se metió de
cabeza en faena y dio buena cuenta de los goblins que fallaban sus tiros sin
cesar cargándose al orco ellos mismos (más pifias). El guerrero al final se
aburrió tanto que se puso a jugar con un coche teledirigido que se había
traído, como se puede ver en la foto.
El guerrero aburrido juega con su coche mientras los goblins pifian
y los ogros saludan efusivamente al enano
Uno de los ogros era un berserker que odiaba a los enanos
así que al nuestro casi o deja listo de una tunda, menos mal que andaba por
allí el elfo (y yo con mis famosas pifias) y consiguieron cargárselos.
Pero aún falta mucha mazmorra: continuará...




No hay comentarios:
Publicar un comentario