Esta semana ha tocado partida del
Gears of War de tablero. Concretamente es la segunda que jugamos, ya que la
primera fue un desastre y nos eliminaron sin conseguir un sólo objetivo.
En esta segunda lo hicimos un
poco mejor, con acciones más coordinadas y pudimos cumplir el objetivo de
sellar las salidas con granadas (jugábamos la misión inicial llamada
emergencia). El problema es que al desencadenarse el segundo acto de la misión,
empezaron a salir Locust por todos lados y el tablero se convirtió en un vagón de metro en
hora punta.
Resultado, los cuatro desangrándonos
en el suelo y la misión fallada de nuevo.
Como impresión diré que GoW es un
juego fácil de jugar (reglas muy asequibles), con excelentes componentes
(miniaturas muy buena), pero muy pero que muy difícil de ganar.
Ventaja: se puede jugar en
solitario.
Recomendación: haceros con una torre
de dados, así las tiradas del Locust no tendrán un artífice directo y nadie tendrá cargos de conciencia por cargarse a un compañero.
A la mitad de la partida nos las prometíamos muy felices. Infelices de nosotros
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