He terminado hace poco de leer
esta curiosa novela y debo decir que me ha gustado mucho. ¿Por qué? Pues
principalmente porque es una novela histórica donde sus personajes viven y se
comportan como personajes de su época (siglo XIII) y que no están impregnados por costumbres,
razonamientos y actos propios de nuestra época como proliferan en tantas
pseudo-novelas históricas que ahora pululan por doquier.
La novela está escrita de forma
que la acción es coral, o sea no hay un único protagonista, aunque la trama de
El Viejo y su gente se puede tomar como “la principal”, y los hechos son tan
brutales como la época (donde la vida no valía nada),
entrelazándose como los hilos de una tela que culmina con la batalla de las
Navas de Tolosa en un final espectacular aunque amargo.
No había leído nada escrito por Ricard Ibáñez hasta ahora
(exceptuando los libros y módulos de Aquelarre de los que me jacto de tener las
tres ediciones que existen), y la verdad es que escribe bien, quizás por ello
haya gente que se queje de que lo módulos de Aquelarre son mas cuentos o
relatos con poca libertad de acción más que módulos de un juego de rol. Yo con
esto último no estoy de acuerdo, puede que sus módulos parezcan relatos pero
ahí está la habilidad del master para modificar a tu gusto la trama, y siempre es mejor tener en las manos un módulo con una buena historia detrás, antes que un simple saja-raja.
Como resumen, una novela más que recomendable, muy superior a “El
Puente de los Asesinos” (que me pareció muy pero que muy floja) y otras novelas históricas
que he leído hace poco.
Ahora empezaré con Mio Sidí que
he adquirido esta misma mañana.
