martes, 31 de enero de 2012

Alineamiento y moral en personajes de juegos de rol.

Empiezo esta entrada a consecuencia de una conversación mantenida con mi amigo José Ángel durante la partida del pasado domingo. En ella nos referíamos al nivel de encasillamiento que poseen algunos juegos de rol a la hora de crear personajes frente a otros en los que es posible jugar con un “héroe” de moral más bien dudosa o relajada.

En concreto el momento más curioso fue cuando me contó que en una antigua partida del Señor de los Anillos de MERP (el de Joc obviamente) se le ocurrió llevar como personaje a una prostituta, para lo cual tuvo que hacer la filigrana de hacer un personaje femenino de bardo añadiendo a continuación en la hoja de personaje la palabra “puta”; sí señor, con un par.

La conversación en cuestión no se pudo extender mucho más debido al juego, pero más tarde me hizo recapacitar y provocó la creación de esta entrada donde intentaré exponer de forma breve las limitaciones a la creación de personajes que a mi parecer se dan en algunos de los juegos de rol medieval-fantástico comerciales más populares en relación con su trasfondo.

Hoy cuando he visto la entra de DragonRaid en el blog de  Partidas de Pepe  ya no lo he dudado  y me he lanzado a la arena.

Como siempre empezaremos por el decano de los juegos de rol.

D&D en sus múltiples e interminables ediciones.

Este juego creado por los famosos Gary Gygax y Dave Arneson se inspiraba respecto al trasfondo principalmente en las obras de autores de fantasía medieval como Robert E. Howard, L. Sprague de Camp y Fritz Leiber entre otros. Ni que decir tiene que algunos de los principales protagonistas de las obras antes mencionadas están lejos de ser un dechado de virtudes. Del más famoso, Conan el bárbaro, podemos leer en su currículo, que ha sido ladrón, mercenario, pirata y usurpador de tronos entre otras honradas ocupaciones. De los entrañables Fafhrd y el Ratonero Gris podemos decir lindezas semejantes.

Debido a todo esto nuestros diseñadores consiguieron una ambientación abierta y rica donde desde el personaje legal-bueno al malvado-caótico encontramos un amplio espectro de grises donde rolear personajes para todo gusto. Desde un punto de vista puramente personal es uno de los juegos más variados en cuanto a la creación de personajes se refiere.

Runequest/Heroquest

Poco se puede decir de este juego que no esté dicho ya. Greg Sttaford  indica que se basó para crear su mundo, Glorantha, en las obras de Robert E. Howard y en las obras de Joseph Campbell sobre la mitología. De hecho afirma que ya llevaba tiempo desarrollando Glorantha  cuando por casualidad descubrió en una librería un libro llamado “El Hobbit”.

En el caso de Runequest al crear un personaje no encontraremos en la hoja ningún apartado respecto al alineamiento moral del personaje pero da igual, ya que al ser un juego donde la narración juega un papel fundamental y no digamos en su hermano Heroquest, el personaje se va forjando poco a poco permitiéndose cualquier acto o barbaridad a criterio del narrador. Está claro que al ser un juego con una fuerte influencia mitológica podemos realizar hazañas como las de los héroes de la mitología clásica. Por poner un ejemplo; Jasón y su querida Medea para conseguir el ansiado Vellocino de Oro perpetraron entre otras acciones secuestros e infanticidio, unas joyas.

Por cierto, si os gusta esta ambientación os aconsejo leer una de las mejores novelas que he leído últimamente, “El Vellocino de Oro” de Robert Graves. Es simplemente fabulosa; recuerdo el comentario de un amigo cuando se la dejé y tras leerla su primer comentario fue “¡qué salvaje!”. En ella veremos a unos héroes griegos, primitivos, crueles, bondadosos y al mismo tiempo fascinantes.

Warhammer Fantasy Roleplay

 Lo pongo por aquello de tener muchos seguidores pero a mí es un sistema que ni fú ni fá. Además su trasfondo es un refrito hecho por los señores de G.W. que para jugar batallas fantásticas está bien pero para rolear a mí personalmente no me termina de convencer por su encasillamiento. Puedes jugar con un ladrón sí, pero el esquema del mundo es demasiado cerrado. Están los buenos, los malosos (Caos, elfos oscuros y demás parafernalia), los enanos que se llevan fatal con los elfos, los elfos pasan de todo el mundo, los orcos que son unos salvajes que sólo sirven para arrasarlo todo, etc, etc.  Un poco maniqueo para mi gusto; ojo advierto que sólo conozco hasta la segunda edición. La tercera no me la pienso ni comprar porque por poco más de lo que cuesta me compro una tele nueva.

El Señor de los Anillos MERP y siguientes.

Esta es dura, porque reconozco que me encanta la obra de JRRT, pero no es el escenario donde más me guste jugar a juegos de rol. Me explico; aquí todos los personajes son más buenos que el pan y si intentas salirte un poco de esa línea pues la verdad es que estás desvirtuando el ambiente del juego, que por otro lado es envidiable. No lo olvidemos, la obra de Tolkien aunque no sea una alegoría si es una obra donde la moral cristiana lo baña todo y asistimos a un enfrentamiento bien-mal puro y duro. Que sí, que dentro de un juego se puede hacer luego de todo, pero creo que ese no es el sentido del Señor de los Anillos como juego de rol ni como ambientación.
Imagino que el master que dirigió la partida de mi amigo José Ángel con su personaje Barda-Puta intentó devolverla al redil y no le dejó hacer negocios montando un puti-club en La Comarca.

Creo que ya me he enrollado demasiado para ser la primera entrada y sé que me dejo otros juegos en el tintero. Quizás otro día escriba más.

lunes, 30 de enero de 2012

Comienza el viaje

Llevo mucho tiempo queriendo hacer un blog sobre las cosas que me gustan y sobre todo que me divierten, ya sean juegos de rol, juegos de mesa, cine, música, cómics, libros etc. Pienso que quizás haya alguien por aghí a quien pueda interesar mis opiniones o sugerencias y  le apetezca charlar mientras viajamos por Olosnor. De modo que comienza el viaje. Allá vamos.